Las urgencias de fontanería no avisan. La mayoría de averías que atendemos no son por mal uso, sino por desgaste de instalaciones antiguas, fallos de presión en la red urbana o cambios de temperatura. En los barrios más antiguos de A Coruña —Os Mallos, Sagrada Familia, Monte Alto, Os Castros— vemos con frecuencia bajantes de hierro fundido oxidados que terminan filtrando y tuberías de plomo o de hierro galvanizado que pierden por las juntas.
En las zonas más nuevas —Matogrande, Elviña, La Grela— las averías son distintas: instalaciones empotradas en suelo radiante donde una fuga se manifiesta como una mancha de humedad sin un origen claro, llaves de paso que se han quedado agarrotadas por desuso, y elementos electrónicos en termos modernos que se sustituyen pero requieren diagnóstico con herramientas específicas. Los técnicos del equipo tienen experiencia tanto en instalaciones tradicionales como modernas, lo que reduce el tiempo de diagnóstico y, por tanto, el coste final.
Trabajamos con tarifa transparente publicada en la llamada. Eso significa que cuando descuelgas el teléfono te decimos exactamente qué te va a costar la visita y, si el problema requiere trabajo adicional, te lo presupuestamos por escrito antes de empezar. No hacemos lo de 'ya vemos al final cuánto te cobramos', porque ese modelo es el que da mala fama al gremio.
Los fines de semana y festivos cobramos un suplemento moderado del 25% sobre la tarifa base, no más. Si te llama otra empresa diciendo que un sábado a las dos de la madrugada un desatasco vale 400 €, desconfía: o están aprovechando tu situación de urgencia o subcontratan a alguien que se lleva una comisión enorme.
Importante: no instalamos ni reparamos calderas de gas ni sistemas de calefacción. Si tu urgencia es exclusivamente de caldera, te orientamos a un servicio técnico oficial. Para cualquier otra urgencia de agua, sanitario, atasco, fuga, termo eléctrico o instalación, somos el equipo correcto.